'El Patriarca' bloquea el nombramiento de una secretaria letrada de la Corte de Justicia de Salta
- Lunes 02 de Julio de 2012 - 15:43:54 h
- Por Matt Lasala
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Una situación inusual se ha planteado en el seno del máximo tribunal de justicia provincial. El -hasta hoy- discreto y recatado órgano judicial ha resuelto ventilar públicamente las diferencias entre sus magistrados, tras conocerse el veto pronunciado por los miembros varones del tribunal respecto de una abogada propuesta por la jueza Susana Graciela Kauffman para ocupar un cargo de secretaria letrada.
Ante el desplante de sus pares, la señora Kauffman ha denunciado que el bloqueo de la designación de la abogada María Victoria Mossman (tal el nombre de la candidata) es producto de la "discriminación y el patriarcado" que domina las actuaciones de la Corte de Justicia.
El contundente juicio de Kauffman ha caído como una bomba en los corrillos judiciales y extrajudiciales, ya que hasta ahora se sabía que los magistrados de la Corte tenían algunos defectillos (como la docilidad al gobierno y -en casos puntuales- una versación jurídica manifiestamente mejorable) pero no se conocía que también hicieran alarde de comportamientos machistas.
La disputa amenaza con rebajar el nivel de estima social hacia la tarea de los jueces que integran la Corte y con poner en entredicho la autoridad moral de sus pronunciamientos.
Los jueces denunciados se defienden, no obstante, argumentando que no se trata de una cuestión de machismo ni de "patriarcado" sino de falta de idoneidad de la candidata, a pesar de que quien debiera valorar las cualidades de la letrada propuesta no es sino la propia magistrada proponente, ya que se trata de un cargo adjunto -exclusivamente- a su despacho.
Versiones periodísticas recogidas en pasillos judiciales indican que los cuestionamientos a la abogada Mossman no se refieren tanto a sus aptitudes técnicas y profesionales sino al hecho de que su marido habría cometido el imperdonable pecado de criticar en su momento la designación como juez de la Corte del señor Gustavo Ferraris.
Vale la pena recordar que el señor Ferraris -hoy protegido por "El Patriarca"- accedió al cargo que hoy ocupa sin la menor experiencia judicial y con un currículum más que modesto, sin que nadie, sin embargo, pudiera ejercer con éxito el veto fundado en razones de idoneidad.
"El Patriarca" tendría, no obstante, otras razones para obstaculizar el acceso de Mossman al alto tribunal: la muy cercana relación de su marido (¡otra vez su marido!), el señor Sebastián Lloret, con el cada vez más poderoso (y no por ello más sabio) Procurador General de la Provincia, señor Pablo López Viñals, cuyas crecidas ínfulas no parecen despertar mayores simpatías en las altas esferas de la judicatura salteña.
Ante el desplante de sus pares, la señora Kauffman ha denunciado que el bloqueo de la designación de la abogada María Victoria Mossman (tal el nombre de la candidata) es producto de la "discriminación y el patriarcado" que domina las actuaciones de la Corte de Justicia.
El contundente juicio de Kauffman ha caído como una bomba en los corrillos judiciales y extrajudiciales, ya que hasta ahora se sabía que los magistrados de la Corte tenían algunos defectillos (como la docilidad al gobierno y -en casos puntuales- una versación jurídica manifiestamente mejorable) pero no se conocía que también hicieran alarde de comportamientos machistas.
La disputa amenaza con rebajar el nivel de estima social hacia la tarea de los jueces que integran la Corte y con poner en entredicho la autoridad moral de sus pronunciamientos.
Los jueces denunciados se defienden, no obstante, argumentando que no se trata de una cuestión de machismo ni de "patriarcado" sino de falta de idoneidad de la candidata, a pesar de que quien debiera valorar las cualidades de la letrada propuesta no es sino la propia magistrada proponente, ya que se trata de un cargo adjunto -exclusivamente- a su despacho.
Versiones periodísticas recogidas en pasillos judiciales indican que los cuestionamientos a la abogada Mossman no se refieren tanto a sus aptitudes técnicas y profesionales sino al hecho de que su marido habría cometido el imperdonable pecado de criticar en su momento la designación como juez de la Corte del señor Gustavo Ferraris.
Vale la pena recordar que el señor Ferraris -hoy protegido por "El Patriarca"- accedió al cargo que hoy ocupa sin la menor experiencia judicial y con un currículum más que modesto, sin que nadie, sin embargo, pudiera ejercer con éxito el veto fundado en razones de idoneidad.
"El Patriarca" tendría, no obstante, otras razones para obstaculizar el acceso de Mossman al alto tribunal: la muy cercana relación de su marido (¡otra vez su marido!), el señor Sebastián Lloret, con el cada vez más poderoso (y no por ello más sabio) Procurador General de la Provincia, señor Pablo López Viñals, cuyas crecidas ínfulas no parecen despertar mayores simpatías en las altas esferas de la judicatura salteña.


