La muerte de un niño en un hospital público de Salta pone en serios aprietos al gobierno de Urtubey
- Viernes 03 de Agosto de 2012 - 04:14:31 h
- Por Redacción Iruya.com
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El fallecimiento del niño Luciano Martínez, de siete años de edad, ocurrido a comienzos del pasado mes de julio en el Hospital Público Materno Infantil de la ciudad de Salta, ha colocado en una muy difícil situación al gobierno de Salta y a su Ministro de Salud Pública, señor Enrique Heredia.
Tras varios días de especulaciones acerca de que el deceso se habría producido como consecuencia de una negligencia médica, la situación se ha tornado más grave para el gobierno y para la dirección del hospital tras la aparición de una grabación de sonido en la que varios médicos de aquel centro, incluido su director y los especialistas del área de Neurocirugía, al parecer intentan fabricar un argumento común para eludir su responsabilidad profesional y la del hospital en la presunta negligencia.
Una diputada provincial ha solicitado a la Cámara la comparecencia urgente del gerente del Hospital Público Materno Infantil de Salta para que el funcionario explique a los legisladores las razones por las que los médicos no actuaron con premura y con sujeción a la lex artis ad-hoc en la atención del pequeño.
La misma diputada ha insinuado también que algunos facultativos podrían estar cometiendo un delito de encubrimiento y exige en consecuencia que la Fiscalía Penal competente proceda a investigar los hechos notitia criminis, esto es, sin necesidad de denuncia y solo en base a la notoriedad de los hechos.
El Ministro de Salud Pública ha admitido haber recibido de una forma más bien irregular un soporte óptico con la grabación de una conversación entre los médicos. Si bien el funcionario no ha hecho una valoración de su contenido en ningún sentido, tampoco ha dicho nada acerca de la posible violación de derechos fundamentales a la hora de obtener y de divulgar dicha grabación, que bien podría ser gravemente incriminatoria para los facultativos involucrados.
El caso de momento no está siendo investigado por ningún fiscal, pero la situación parece complicarse por horas y preanuncia una inminente intervención judicial.
Luciano Martínez sufrió un golpe en la cabeza el pasado día jueves 28 de junio y fue trasladado desde el paraje Isonza, en donde se produjo el accidente, hasta el hospital zonal de Cachi, desde donde, a su vez, fue derivado en horas de la madrugada hacia la ciudad de Salta. El niño ingresó al Hospital Público Materno Infantil a la 1 de la mañana del día viernes 29 y, según versiones, no recibió atención médica sino después de transcurridas 9 largas horas.
Ante la evolución desfavorable del niño, los médicos decidieron practicarle un TAC (tomografía axial computerizada), aunque solo fue sometido a cirugía tras presentar un cuadro de inestabilidad que incluyó un paro respiratorio. Tras la operación, los médicos no pudieron controlar la presión intercraneal y el niño finalmente falleció el día lunes 2 de julio.
Conocidas las circunstancias que rodearon el deceso, algunos medios comenzaron a barajar la negligencia médica como causa de la evolución clínica desfavorable. Estas hipótesis apuntan a que la realización oportuna del TAC (el Hospital Privado Materno Infantil carece de escáner) habría revelado la verdadera entidad y gravedad de las lesiones que presentaba el menor y determinado en consecuencia la reformulación de la estrategia quirúrgica.
El gobierno de Salta aún no se ha expedido sobre estos hechos y tampoco parece dispuesto, en este caso como en otros, a asumir ningún tipo de responsabilidad. La situación, no obstante, amenaza con llevarse río abajo al ministro Heredia y al gerente del HPMI señor Martín de la Arena Sayús.
Tras varios días de especulaciones acerca de que el deceso se habría producido como consecuencia de una negligencia médica, la situación se ha tornado más grave para el gobierno y para la dirección del hospital tras la aparición de una grabación de sonido en la que varios médicos de aquel centro, incluido su director y los especialistas del área de Neurocirugía, al parecer intentan fabricar un argumento común para eludir su responsabilidad profesional y la del hospital en la presunta negligencia.
Una diputada provincial ha solicitado a la Cámara la comparecencia urgente del gerente del Hospital Público Materno Infantil de Salta para que el funcionario explique a los legisladores las razones por las que los médicos no actuaron con premura y con sujeción a la lex artis ad-hoc en la atención del pequeño.
La misma diputada ha insinuado también que algunos facultativos podrían estar cometiendo un delito de encubrimiento y exige en consecuencia que la Fiscalía Penal competente proceda a investigar los hechos notitia criminis, esto es, sin necesidad de denuncia y solo en base a la notoriedad de los hechos.
El Ministro de Salud Pública ha admitido haber recibido de una forma más bien irregular un soporte óptico con la grabación de una conversación entre los médicos. Si bien el funcionario no ha hecho una valoración de su contenido en ningún sentido, tampoco ha dicho nada acerca de la posible violación de derechos fundamentales a la hora de obtener y de divulgar dicha grabación, que bien podría ser gravemente incriminatoria para los facultativos involucrados.
El caso de momento no está siendo investigado por ningún fiscal, pero la situación parece complicarse por horas y preanuncia una inminente intervención judicial.
Luciano Martínez sufrió un golpe en la cabeza el pasado día jueves 28 de junio y fue trasladado desde el paraje Isonza, en donde se produjo el accidente, hasta el hospital zonal de Cachi, desde donde, a su vez, fue derivado en horas de la madrugada hacia la ciudad de Salta. El niño ingresó al Hospital Público Materno Infantil a la 1 de la mañana del día viernes 29 y, según versiones, no recibió atención médica sino después de transcurridas 9 largas horas.
Ante la evolución desfavorable del niño, los médicos decidieron practicarle un TAC (tomografía axial computerizada), aunque solo fue sometido a cirugía tras presentar un cuadro de inestabilidad que incluyó un paro respiratorio. Tras la operación, los médicos no pudieron controlar la presión intercraneal y el niño finalmente falleció el día lunes 2 de julio.
Conocidas las circunstancias que rodearon el deceso, algunos medios comenzaron a barajar la negligencia médica como causa de la evolución clínica desfavorable. Estas hipótesis apuntan a que la realización oportuna del TAC (el Hospital Privado Materno Infantil carece de escáner) habría revelado la verdadera entidad y gravedad de las lesiones que presentaba el menor y determinado en consecuencia la reformulación de la estrategia quirúrgica.
El gobierno de Salta aún no se ha expedido sobre estos hechos y tampoco parece dispuesto, en este caso como en otros, a asumir ningún tipo de responsabilidad. La situación, no obstante, amenaza con llevarse río abajo al ministro Heredia y al gerente del HPMI señor Martín de la Arena Sayús.


