Urtubey: Haz lo que yo digo pero no lo que yo hago
- Martes 05 de Junio de 2012 - 06:12:32 h
- Por Mateo Lasala
- 609
Hay determinados días en que los astros se alinean en una constelación fatídica para el gobierno de Salta. Uno de esos días fue ayer, lunes 4 junio, fecha en que sucedieron dos cosas llamativamente contradictorias.
La primera, el sonoro parte de prensa del Ministerio de Gobierno, que dirige el señor Loutaif, en el que con legítimo orgullo burocrático y júbilo muy poco contenido, se anuncia que la Cámara Federal de Apelaciones de Salta ha confirmado las multas impuestas a la empresa Telecom Argentina por la Secretaría de Defensa del Consumidor, que dirige el brioso e inflexible Santiago Godoy (filho).
El mismo parte informa que Telecom fue multada "por no dar información" al gobierno, es decir, "por no contestar en tiempo y forma los oficios librados por el organismo".
Recuerda el Ministerio de Gobierno en su despacho que Defensa del Consumidor "pidió información para realizar tareas de investigación, pero que en ningún caso recibió respuestas" por parte de Telecom, a pesar de que el gobierno provincial está facultado por ley para pedir dicha información.
La segunda cosa ocurría casi en el mismo momento en que el joven Godoy (filho) celebraba por todo lo alto la confirmación judicial de las multas: la jueza Beatriz del Olmo pronunciaba una severa condena judicial contra el gobierno de Salta (el mismo que multó a Telecom por negarse a dar información), precisamente por negarse a dar información sobre la distribución de la publicidad oficial.
Parece que la jueza del Olmo hubiera invadido por algún conjuro la mente de Godoy, ya que en su sentencia le recordó al gobierno que también los ciudadanos están facultados por ley para pedir dicha información y que el gobierno no tiene derecho a negarla a quien la pide.
Por supuesto, un ciudadano de a pie no puede imponerle multas al Secretario de Comunicación por omitir contestar los requerimientos "en tiempo y en forma", pero, pero... a partir de hoy se abre un nuevo horizonte debajo de los pies de los peticionantes de información pública: En lugar de acudir al Secretario General de la Gobernación (un funcionario bombardeado a solicitudes) para pedir la información a la que tienen derecho, hay que pedírsela directamente a Godoy, ya que, a fuerza de ser eficiente, este funcionario se ha convertido en una especie de superhéroe (un Linterna Verde) de las multas por denegación arbitraria de información.
A ver si la Secretaría de Defensa del Consumidor se anima de una vez y se lanza a repartir multas entre funcionarios contumaces, desidiosos, remolones y oscurantistas que guardan en los cajones la información a la que tienen derecho de acceso todos los ciudadanos.
Ayer, como decíamos, fue un día nefasto para el gobierno, pues no es posible inflar el pecho por unas multas aplicadas por denegación de información, cuando un juez te condena, justamente, por negar y ocultar información a los ciudadanos.
No es posible, en definitiva, dar a entender que es malo y sancionable que Telecom oculte información al gobierno y que es bueno y alegremente discrecional que el gobierno, a su vez, se la oculte a los ciudadanos.
La primera, el sonoro parte de prensa del Ministerio de Gobierno, que dirige el señor Loutaif, en el que con legítimo orgullo burocrático y júbilo muy poco contenido, se anuncia que la Cámara Federal de Apelaciones de Salta ha confirmado las multas impuestas a la empresa Telecom Argentina por la Secretaría de Defensa del Consumidor, que dirige el brioso e inflexible Santiago Godoy (filho).
El mismo parte informa que Telecom fue multada "por no dar información" al gobierno, es decir, "por no contestar en tiempo y forma los oficios librados por el organismo".
Recuerda el Ministerio de Gobierno en su despacho que Defensa del Consumidor "pidió información para realizar tareas de investigación, pero que en ningún caso recibió respuestas" por parte de Telecom, a pesar de que el gobierno provincial está facultado por ley para pedir dicha información.
La segunda cosa ocurría casi en el mismo momento en que el joven Godoy (filho) celebraba por todo lo alto la confirmación judicial de las multas: la jueza Beatriz del Olmo pronunciaba una severa condena judicial contra el gobierno de Salta (el mismo que multó a Telecom por negarse a dar información), precisamente por negarse a dar información sobre la distribución de la publicidad oficial.
Parece que la jueza del Olmo hubiera invadido por algún conjuro la mente de Godoy, ya que en su sentencia le recordó al gobierno que también los ciudadanos están facultados por ley para pedir dicha información y que el gobierno no tiene derecho a negarla a quien la pide.
Por supuesto, un ciudadano de a pie no puede imponerle multas al Secretario de Comunicación por omitir contestar los requerimientos "en tiempo y en forma", pero, pero... a partir de hoy se abre un nuevo horizonte debajo de los pies de los peticionantes de información pública: En lugar de acudir al Secretario General de la Gobernación (un funcionario bombardeado a solicitudes) para pedir la información a la que tienen derecho, hay que pedírsela directamente a Godoy, ya que, a fuerza de ser eficiente, este funcionario se ha convertido en una especie de superhéroe (un Linterna Verde) de las multas por denegación arbitraria de información.
A ver si la Secretaría de Defensa del Consumidor se anima de una vez y se lanza a repartir multas entre funcionarios contumaces, desidiosos, remolones y oscurantistas que guardan en los cajones la información a la que tienen derecho de acceso todos los ciudadanos.
Ayer, como decíamos, fue un día nefasto para el gobierno, pues no es posible inflar el pecho por unas multas aplicadas por denegación de información, cuando un juez te condena, justamente, por negar y ocultar información a los ciudadanos.
No es posible, en definitiva, dar a entender que es malo y sancionable que Telecom oculte información al gobierno y que es bueno y alegremente discrecional que el gobierno, a su vez, se la oculte a los ciudadanos.


