Jueves,18 de Enero de 2018      

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Lo popular y lo folklórico

José de Guardia de Ponté
José de Guardia de Ponté - José de Guardia de Ponté
Es muy necesario hacer una diferenciación entre estos dos conceptos, para entender lo que es pasible valorar y lo que no, dentro del concepto de la preservación del patrimonio cultural.

Partiendo de la base de que “no todo lo viejo es histórico” así también “no todo lo popular es folklórico” podemos definir que lo popular no es el resultado de las tradiciones, ni de la personalidad "espiritual" de cada pueblo, ni se define por su carácter manual, artesanal u oral. Desde la comunicación masiva, la cultura popular contemporánea se constituye a partir de los medios electrónicos, no es resultado de las diferencias locales sino de la acción homogeneizadora de la industria cultural.

Gracias a las investigaciones sobre comunicación masiva, se han vuelto evidentes aspectos centrales de las culturas populares que no proceden de la herencia histórica de cada pueblo, ni de su inserción en las relaciones de producción, sino de otros espacios de reproducción y control social, como son la información y el consumo. Estos estudios dan un conocimiento valioso sobre las estrategias de los medios y la estructura del mercado comunicacional.

Dentro de esta fabricación de cuestiones culturales por los medios masivos se instrumentan estrategias de “poder” para manipular a las clases populares. Se elaboran mensajes subliminales para inducir a la necesidad de consumir más y más una cultura enlatada que siempre deja insatisfacción.

Pero lo más penoso y lamentable que esta manipulación omnipotente de los medios, fundamentalmente de la televisión está dirigida a trasmitir conceptos que nada tienen que ver con los valores que integran una sociedad, inducen al vacío existencial donde el valor reside en lo material, en lo efímero y en el consumo por el consumo mismo, en definitiva maniobras de dominación.

Si bien esto está dirigido para todos, los destinatarios principales son los jóvenes quienes son vistos como pasivos ejecutantes de las prácticas impuestas por esta misma dominación.

Ahora bien sería importante estudiar hasta que punto ha calado hondo este sistema perverso, cuáles serían los mecanismos para poder contrarrestarlo o al menos disminuirlo progresivamente. Lo que si podemos apreciar son sus consecuencias: Es difícil hoy diferenciar qué es cultura popular y qué cultura masiva.

Además podemos afirmar que esta cultura masiva posmoderna es el núcleo teórico del problema y su íntima relación con el concepto de dominación.

Por último es innegable que esta cultura masiva atenta directamente contra el patrimonio cultural folklórico de un pueblo.