Una investigación periodística deja mal paradas a las empresas del sindicalista Ramos
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Por Iruya.com - Publicado a las 08:54 - martes 12 de febrero de 2008 (leído 454 veces)
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Una investigación periodística a cargo de FM Noticias pone en entredicho el cumplimiento de la ley por parte de las empresas concesionarias de los servicios de cocina y limpieza de los hospitales salteños.
En concreto, la investigación se refiere a las empresas Cocirap, Todolimp y Travasani, de propiedad del sindicalista/empresario Eduardo Abel Ramos, conocido por su influencia política, su importante patrimonio personal y por su cercanía estrecha con el gobierno de Juan Carlos Romero.
“¿Sabía usted que sólo se destina $1,70 por chico, por día en los comedores, en tanto a las empresas tercerizadas de los hospitales se les da $12 por paciente? “ es la pregunta que formula a su audiencia el periodista a cargo de la investigación.
Con la palabra “tercerización” se designa el Salta la técnica de gestión consistente en externalizar algún sector de la producción, es decir, comprar a empresas externas (a terceros) servicios que se venían produciendo internamente. El gobierno de Romero, con la activa participación del Ministerio de la Producción y el Empleo, instrumentó este principio en el ámbito de la salud pública salteña con los resultados que hoy son por todos conocidos.
De acuerdo con la investigación periodística, las empresas citadas no estarían cumpliendo con las calidades de la comida necesaria en relación con la clase de pacientes de los diferentes hospitales.
El periodista recuerda también que al momento de ser externalizados estos servicios de los hospitales, se favoreció a las empresas de Ramos y “se obligó a todo el personal del Estado que pasaba a integrar la planta de las nuevas compañías privadas a aportar parte de su indemnización a estas empresa, que son sociedades anónimas, supuestamente de trabajadores”.
La investigación periodística sostiene que Ramos “jamás repartió dividendos ni presentó balances que justifiquen las pérdidas que tienen las empresas”. Todo ello, mientras “su patrimonio personal ha crecido a ojos vista” de forma considerable, “sin que tampoco precise el origen de sus bienes”. |