¿Recuperar clave? ¿Quiere registrarse? Regístrese aquí

Salta Noticias

viernes
25 jul 2008
Iruya.com

Guillermo López Mirau (h), un salteño asomado al balcón de Europa

PDF Imprimir E-Mail
Por Iruya.com - Publicado a las 06:31 - sábado 15 de diciembre de 2007 (leído 1069 veces)   
Mientras Europa se reinventa a diario y los europeos buscan afanosamente dar en el clavo con las decisiones que les permitan adaptarse mejor al cambiante escenario internacional, sin resignar sus valores, su tradición y sus libertades, los salteños seguimos contemplando al Viejo Continente como el espacio quizá ideal para la formación superior de nuestras nuevas generaciones.
Guillermo lópez Mirau (h) en Madrid
Guillermo lópez Mirau (h) en Madrid
A pesar de las frecuentes oscilaciones políticas -y sobre todo económicas- de la Argentina, Europa sigue ejerciendo una atracción irresistible para aquellos que pretenden hallar en el Viejo Continente las claves de nuestras propias contradicciones y para los que aún piensan que la solución a nuestros problemas estructurales no se encuentra tanto en algunas conocidas 'catedrales' del capitalismo contemporáneo, sino en la Viena de Freud, en el Londres de Marx, en la Ginebra de Rousseau y Borges o en la Rotterdam de Erasmo.

Aun en Europa, el mundo de los negocios, de la gran empresa, de los grandes números, representa una tentación para muchos comprovincianos que aspiran a mejorar sus habilidades en estos campos. Pero ya es menos frecuente encontrarse con salteños dedicados a analizar en profundidad los mecanismos institucionales y la dinámica política de esta gran y muy diversa maquinaria que es la Unión Europea.

Uno de los centros de referencia para este tipo de estudios es, sin dudas, el Colegio de Europa, fundado en 1949 por Hendrik Brugmans y Karel Verleye, e inspirado por el español Salvador de Madariaga. El Colegio tiene actualmente dos campus: uno en Brujas, capital de la provincia flamenca más importante de Bélgica, y otro en la ciudad polaca de Natolin.

En Brujas, concretamente, estudia un joven abogado salteño con quien Iruya.com ha tenido la oportunidad de dialogar recientemente en Madrid.

Se trata de Guillermo Pablo López Mirau, perteneciente a una muy extensa y descollante familia salteña. Su padre, Guillermo López Mirau, también abogado, es actualmente una figura clave en la gobernabilidad de la Provincia de Salta. Un hombre de consenso que desarrolla desde hace años en el Senado de la Provincia una paciente y silenciosa tarea centrada en la conciliación entre fuerzas y opiniones diversas. Su madre, Adriana Rodríguez, pertenece también a una familia que ha dado a Salta destacados intelectuales.

Guillermo hijo tiene 25 años y a pesar de su corta edad, puede ya considerarse un trotamundos. De ideas claras, con los pies bien afirmados sobre la tierra y un ojo mirando permanentemente hacia Salta, López Mirau hijo despierta admiración y respeto, por sus cualidades, pero muy especialmente por su forma de entender la realidad que le circunda y de mirar hacia el futuro de su tierra.

Nuestro encuentro se produce al pie de la estatua ecuestre erigida en memoria del rey Carlos III en la Puerta del Sol de Madrid y se prolonga en un frugal almuerzo servido al pie de la sierra madrileña. Allí Guillermo se prodiga en atenciones y nos sorprende con su aplomo y con sus cualidades para escuchar. Dueño de un estilo sobrio, no rehuye la autocrítica y renuncia a cualquier ejercicio dogmático; se muestra como observador atento y es capaz de esbozar con maestría las diferencias entre la "Europa profunda" que está empezando a conocer (el Metro de Madrid ha sido una buena escuela) y la Salta que tanto quiere y añora.

El diálogo comienza con una pregunta obligada:

¿En qué circunstancias se produjo tu primera partida de Salta?

- La primera vez que viví fuera de Salta fue a los 17 años. Tenía una enorme curiosidad por el mundo y eso me llevó a partir un año a los EE.UU como estudiante. Fue una experiencia fuerte pero muy enriquecedora, que me permitió mirar todo desde otra perspectiva, valorar estilos de vida, costumbres y formas distintas de apreciar la realidad; pero sobre todo revalorizar lo nuestro como argentino y salteño, nuestros problemas pero también nuestras virtudes como sociedad, provincia y país.

Aún hoy sigo viendo a Salta, a la Argentina y al mundo con los lentes de esa vivencia, sin subestimar ni legitimar nuestros defectos pero con la fuerte convicción de nuestros grandes aciertos, potencialidad y futuro.

¿Cómo continuó tu formación?

- Luego de esta experiencia, y tras terminar mis estudios secundarios en el Bachillerato Humanista Moderno, comencé la carrera de abogacía en la Universidad Católica de Buenos Aires.

Siendo todavía estudiante ingresé en un estudio jurídico de Buenos Aires, en el corazón de “La City” porteña. Allí y trabajé en temas de derecho financiero y mercado de capitales. Unos meses más tarde de esta primera experiencia profesional recibí y acepté una oferta en otro estudio jurídico de similar perfil y especializado en temas financieros. Allí continué trabajando, ya como abogado, especialmente concentrado en temas de derecho financiero e impositivo.

Esta etapa en Buenos Aires, primero como estudiante y luego como profesional, me abrió las puertas aún más para conocer nuevas y distintas realidades. En el plano personal fue para mí muy enriquecedor conocer personas de diferentes ambientes y, por supuesto, hacer nuevas amistades y relaciones humanas, muchas de las cuales me fueron guiando y ayudando en cada paso. En lo profesional, descubrir, entender y participar de la dinámica tan particular de esa gran ciudad, tomando contacto directo tanto con el ámbito privado como público.

Fue desde todo punto de vista una etapa fructífera en lo personal y en lo profesional.

¿Y cómo surgió la oportunidad de seguir formándote en Europa?

- Me encontraba trabajando como abogado en Buenos Aires cuando recibí una beca del gobierno de España para realizar una Maestría en Política y Administración Pública en el Colegio de Europa en Bélgica.

Siempre tuve un interés directo en la política, habiendo participado en eventos de instituciones públicas como el Congreso de la Nación e informalmente en movimientos políticos y campañas provinciales y nacionales, y esta oportunidad me pareció una gran posibilidad para combinar ese interés personal con una formación de primer nivel en la materia.

Por eso, tras evaluar seriamente mi situación, decidí que esta nueva experiencia sería muy positiva y acepté el desafío.

¿Cuál es el perfil de esta institución y en qué consiste la maestría?

Guillermo López Mirau interviene en un foro del Colegio de Europa interrogando a David Miliband
Guillermo López Mirau interviene en un foro del Colegio de Europa interrogando a David Miliband
- El Colegio de Europa es una escuela de administración pública a nivel de postgrados que tiene como fin formar los cuadros dirigenciales de la Unión Europea. Esto es, prepara a futuros políticos y altos funcionarios de los países europeos y de las instituciones de la Unión Europea.

Dentro de este esquema, el máster en Política y Administración Pública es el que más se orienta hacia esta formación de políticos y funcionarios con altas responsabilidades políticas (existen también maestrías en relaciones internacionales, economía, y derecho, estas últimas formando además profesionales privados en temas de lobby y políticas europeas).

Además del perfil de la institución, me parecieron muy atractivas la modalidad y el contenido de la maestría en sí: Se trata más de una formación práctica, como ya lo mencioné, dirigida a formar políticos y cuadros de dirigentes, y no un curso para politólogos o analistas.

Así, incluye contacto constante y variado con políticos y formadores de políticas públicas a nivel de países europeos y de la UE, participación en foros de actualidad y cumbres de líderes, asistencia a instituciones, prácticas de negociación en instituciones y trabajo parlamentario, técnicas de management público, liderazgo, etc. En cuanto a su aspecto académico, no es menos interesante, comprendiendo materias como economía, finanzas –sobre todo el sistema financiero global y la gobernabilidad económica mundial: FMI, Banco Mundial, OMC- y relaciones políticas y comerciales con el mundo, en mi caso, con especial énfasis en nuestra región y país.

Otro aspecto interesante es el lingüístico: la maestría se desarrolla tanto en francés e inglés, por lo que uno logra dominar ambos idiomas. Igualmente interesante y enriquecedor, el año transcurre en un ambiente increíblemente abierto y multicultural, con personas de 54 nacionalidades distintas no sólo europeas sino venidas de todos los puntos del planeta.

¿Qué esperas ganar de esta experiencia y cuáles son tus próximos pasos?

- Siempre quise, ya desde mis épocas de estudiante y luego de profesional en Buenos Aires, volver algún día y aportar a mi provincia, en lo público y en lo privado. Sigo pensando firmemente lo mismo. Así también siempre creí que esta vuelta debía darse luego de un proceso, y que antes necesitaba enriquecerme tanto a nivel personal como profesional.

Mi experiencia en EEUU, en Buenos Aires y en Europa responden a esta concepción. La decisión de volver está entonces desde siempre en mis planes y se mantiene, el momento y la forma los decidiré seguramente al finalizar esta etapa.

Me gustaría volver y aportar a Salta de la mejor manera, mi voluntad va por ese camino y confío en que tendré la oportunidad de hacerlo.
 
Publicidad en Iruya.com
Advertisement

Iruya.com Magazine


WikiSalta


Cosmosalta


EstiloSalta


Biblioteca J.A. Caro

Biblioteca J. Armando Caro
10