¿Mártires en la Dirección de Tránsito de Salta?
|
|
|
|
|
Por Iruya.com - Publicado a las 07:28 | viernes 19-09-2008 (leído 285 veces)
|
|
Un espantoso suceso acaecido ayer en el centro de Salta y del que da cuenta la crónica de un matutino local, tuvo como protagonista a un infortunado servidor público, agente de la Dirección Municipal de Tránsito, que fue embestido y arrastrado más de cincuenta metros por un salvaje conductor al que acababa de labrar un acta de infracción por mal estacionamiento.
 | | Documentos por favor | |
| El hecho tuvo lugar en la mismísima Plaza 9 de Julio de Salta, en donde según una ley no escrita, todo mundo tiene derecho de estacionar cómo y dónde quiera. Pero el abuso ciudadano encontró esta vez en el agente de tránsito un insalvable obstáculo, ya que, a pesar de la ira del infractor, el trabajador municipal se colocó en frente del vehículo (un Mazda de color rojo) para apuntar su matrícula y dar comienzo al acta de infracción, que se conoce popularmente como "boleta".
En ese momento el conductor emprendió de forma sorpresiva la marcha atropellando al agente de tránsito, que sólo pudo asirse con dificultad al capó del vehículo. Allí permaneció agarrado mientras el conductor zigzagueaba temerariamente para quitárselo de encima, al grito de "soltate hijo de puta".
Unos metros más adelante se consiguió detener la marcha del conductor y permitir que el agente, con las uñas teñidas de rojo, pero por el lado de adentro, pudiera desprenderse del vehículo.
De lo ocurrido se desprenden dos tristes circunstancias: la primera es que -según refiere la crónica- el agresor del municipal no fue detenido ni aun frente a la denuncia escrita del sufrido policía.
La segunda es que el retumbante director municipal de Tránsito, el señor Gerardo Montaldi, al intentar defender a su personal y quejarse de la inercia de los fiscales que no proceden contra este tipo de agresiones, soltó una frase poco feliz: "ya son varios los mártires que tengo en mi equipo por este tipo de situaciones".
No está mal que el director defienda la vocación de servicio público de los suyos y exalte la entrega en el cumplimiento del deber, pero es preciso recordar que los señores agentes de tránsito son trabajadores como otros cualesquiera y que no hay ley en el mundo que les obligue a ser mártires (es decir, de inmolarse por una boleta de mal estacionamiento), ni esclavos de su servicio, ni del señor Montaldi.
Es tiempo que los agentes exijan al señor Montaldi "menos conmiseración" y menos alabanzas y más medios para reforzar la seguridad de sus actuaciones en la vía pública. Que en los tiempos en que se viven sólo se puede exigir a un trabajador que cumpla con sus obligaciones, pero no que se convierta en mártir de una causa que quizá sólo el señor Montaldi conoce.
Si el director, en lugar de crear condiciones óptimas de seguridad sigue criando mártires, es posible que dentro de unos años alguien quiera hacerlos desfilar en las patronales de Orán como veteranos de otra guerra. |