'Envidio la clase empresaria que tiene Brasil'
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Por Isabel Rubio - Publicado a las 08:50 | domingo 07-09-2008 (leído 143 veces)
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Hay palabras que dichas en público, en otro país, y de la boca del Presidente de una Nación duelen como puñales.
 | | Presidentes Fernández y Lula | |
| En el inicio de su visita a Brasil, la Presidenta argentina, Dña. Cristina Fernández, “soltó” por su boca una perla envenenada de esas que parece que no dice nada, pero que bajo mi punto de vista lo dice todo: “Envidio muchas cosas de Brasil, pero esencialmente, la clase empresarial que tiene".
Añadió algo más a tener en cuenta: "Se pueden tener infinitos recursos naturales, una gran extensión geográfica, pero si no se siente ese amor por la patria y ese espíritu de grandeza y de superación es muy difícil llegar a ser un gran país".
Mi pregunta es la siguiente: ¿Cómo reaccionaría la propia Presidenta, si un grupo de empresarios argentinos de visita a Brasil realizara las mismas declaraciones pero en sentido inverso? Es decir, cómo se encajaría el que empresarios argentinos declararan en público y en un país extranjero: “Admiramos a la clase política de Brasil”.
Amores a la Patria aparte, la responsabilidad máxima, que no digo única de hacer grande a un país, es de sus dirigentes políticos. Insisto, digo la máxima, no la única. Todos debemos trabajar para hacer nuestros países mejores, pero el trabajo específico de nuestros dirigentes es justamente ese y además, tiene salario incluido. Un salario que pagamos los ciudadanos, y los empresarios también son ciudadanos.
Para mí ha sido “curioso” que estas declaraciones tengan lugar en la inauguración de una planta en Brasil creada por una familia empresaria argentina, los Pescarmona, que curiosamente “apuestan” por inversiones en otro país, y que lo hacen, supongo, motivados por su seguridad jurídica, por un crédito del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil, y por un programa de incentivo a las inversiones de energías no contaminantes del gobierno del Presidente Lula da Silva.
Es decir, se “espolea” y “fomenta” a la clase empresarial, venga de donde venga, con políticas consistentes, con proyectos de economía de país bien articulados y con perspectivas coherentes en el medio y largo plazo. A esto se le añade, medidas antiinflacionarias reales y expeditivas, apoyos vía créditos e incentivos a la inversión, y leyes que garanticen la seguridad jurídica de las inversiones, sean nacionales o internacionales.
Por lo tanto, y aunque pudiera parecer que cometo el mismo “error” de la Presidenta, me permito decir: “Admiro a las clases políticas que son conscientes de sus propias responsabilidades, y hacen todo lo posible para embarcar en el proyecto de hacer grande un país a todos sus elementos sociales, económicos e intelectuales, es decir a todos sus ciudadanos”. |