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Legalización de la prostitución en Salta: A grandes males, grandes remedios |
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Por Iruya.com - Publicado a las 09:02 | miércoles 03-09-2008 (leído 525 veces)
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Vecinos de la zona sudoeste del centro de Salta están en pie de guerra contra la prostitución callejera. Las calles Tucumán, Santa Fe y La Rioja son algunas de las vías más castigadas por este fenómeno, frente al cual, al parecer, la policía estaría haciendo la vista gorda a cambio de modestas coimas.
 | | Meretrices y travestis en las calles | |
| Se quejan, y con razón, los vecinos de esta peculiar "zona roja" salteña que las prostitutas y los travestis permanecen en las aceras, enfrente de sus casas, causando disturbios y arrojando a la calle preservativos, papel higiénico y botellas. Y que cuando son abordados por cualquiera que no requiera de sus servicios sexuales reaccionan violentamente, lo que impide virtualmente la circulación peatonal en las horas en que estos singulares trabajadores despliegan sus actividades.
El concejal Diego Saravia Alía ha dicho que la solución es legalizar la prostitución y habilitar locales especiales para el ejercicio de la actividad. Saravia es partidario no solamente de abolir las prohibiciones que pesan sobre el ejercicio de la prostitución sino también de establecer una regulación normativa de este fenómeno que organice la prostitución, que asegure la salud y la integridad personal de quienes ejercen la actividad así como las de quienes utilizan estos servicios.
En este sentido, el concejal alabó a los vecinos del barrio Hernando de Lerma por la asamblea que convocaron la semana pasada para tratar la problemática. “Se trata de un ejemplo de participación que muestra también la falta del lado político por no haber sido capaces de organizar esto antes”, agregó Saravia.
Para Saravia, la legalización de la prostitución "es una tarea que corresponde a diputados y senadores" y un imperativo para que "las meretrices (y los meretores) la ejerzan en condiciones dignas".
El edil capitalino se muestra de este modo partidario de recoger provechosamente las experiencias que en la misma materia tiene Salta desde las primeras décadas del siglo XX hasta el advenimiento de la última dictadura militar. Durante aquel lapso la prostitución gozaba de una "tolerancia regulada", se encontraba limitada a una zona geográfica de la ciudad bastante conocida y bien delimitada, y quienes ejercían el oficio debían estar en posesión de un "carnet habilitante" que sólo se renovaba previo riguroso examen médico que se practicaba en el antiguo Hospital El Milagro.
Cabe añadir que durante la "edad dorada" de la prostitución en Salta, que, como se sabe, fue capaz de atraer a trabajadoras y clientes de diferentes lugares del país e incluso del extranjero, la sociedad salteña tradicional, sin resignar sus valores y lejos de considerarse agredida por el fenómeno, de algún modo se enorgulleció por su tolerancia y por demostrar su preocupación y cuidado por la salud de sus ciudadanos. |