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Hace algunos años, un estudio de la firma tecnológica O'Reilly estimaba que los CMS (Content Management Systems o Gestores de Contenido) pertenecían al ya superado y antiguo mundo de la llamada Web 1.0. A pesar de este juicio lapidario, la enorme difusión y calidad de los actuales CMS, especialmente aquellos de código abierto y licencias de uso gratuitas, está consiguiendo desbancar progresivamente al pomposo mundo de los blogs, es decir, sacudiendo los mismísimos cimientos de la ruidosa, orgullosa y nunca bien definida Web 2.0.
 | | La revolución de los CMS | |
| La irrupción de los CMS ha propiciado, sólo en la Argentina, la aparición de miles de webs, bien estructuradas y mejor gestionadas, cuya actualización ha dejado de ser penosa para convertirse en una tarea inteligente, llena de desafíos, pero al mismo tiempo amena y entretenida.
Una importante proporción de este universo de miles de nuevas webs está constituida por sitios de noticias, de la más variada calidad y orientación, que pugnan por encontrar su lugar entre dos mundos aparentemente irreconciliables: el estable y previsible mundo de la prensa tradicional en su versión digital y el impredecible y quizá algo decadente mundo de los weblogs.
La enorme capacidad de extensión modular de los CMS está facilitando también la articulación de los modernos sitios de noticias con aplicaciones web de indudable utilidad y gran facilidad de uso. Esta flexibilidad está haciendo posible que los sitios de noticias se asemejen cada vez más a un centro virtual de servicios con alto valor añadido.
La situación en la Argentina
En el último año han aparecido en la Argentina cientos de sitios digitales de noticias basados en CMS y muchos también ya han desaparecido. Quiere esto decir que hoy en día es tan fácil entrar al mundo de la prensa digital pura como salir de él por la puerta falsa.
El mundo de las noticias en formato digital se mueve más a prisa que otras actividades de la Sociedad de la Información, como por ejemplo el comercio electrónico o el e-government y nadie sabe muy bien por qué. Si bien las ventas por Internet han crecido de forma muy importante durante el último trienio, el comercio electrónico no logra ni siquiera inquietar la vitalidad del comercio presencial tradicional, por lo menos de la misma forma en que la nueva prensa digital lo está haciendo con la "vieja prensa digital".
Nadie sabe por ahora cuántos de estos nuevos medios podrán sobrevivir y competir en condiciones de igualdad. Lo que parece claro es que su pervivencia está asegurada por el hecho de que los usuarios de la Red se muestran mayoritariamente partidarios de un pluralismo informativo casi ilimitado. El internauta medio, que guarda memoria suficiente de tiempos de autoritarismo y falta de libertades, rechaza las "versiones oficiales", los monopolios de opinión, el poder excesivo y exorbitante de ciertos grupos mediáticos y las operaciones de censura más o menos encubiertas.
A nivel local
Y lo que sucede a nivel global se reproduce a nivel local con "una claridad extraordinaria". Los espacios relativamente pequeños, tradicionalmente prisioneros de las tenazas informativas impuestas por grupos mediáticos de gran implantación local pero escasa presencia global, están disfrutando ahora mismo de una apertura informativa pocas veces vista. Los CMS son el arma que ha demostrado la mayor eficacia a la hora de plantar batalla a las oligarquías mediáticas locales en cualquier parte del mundo. Pero el cambio no viene sólo de la mano de los CMS sino también del impulso y la convicción de personas que desconfían de la prensa de intereses y que parecen dispuestas a romper los monopolios y la estanquidad de ciertos circuitos informativos.
En Salta, en concreto, la nueva prensa digital, que ya había conseguido desbordar a un puñado de "clones de semanarios" (algunos de ellos, auténticos pasquines), se ha puesto por delante también de los "medios tradicionales", tanto en tecnología de gestión de la información como en diseño, prestaciones, usabilidad y accesibilidad, y está obteniendo amplias ventajas en temas como la sobriedad informativa, la calidad de redacción y el perfil intelectual de sus colaboradores o la independencia de los poderes fácticos de turno.
Una independencia que no desmiente el hecho de que muchos grandes y pequeños "operadores políticos" locales estén buscando afanosamente penetrar en esta actividad, a cómo dé lugar. No en vano, algunos de ellos están convencidos de que el escaso margen de votos obtenido por el gobernador Urtubey en su pulso electoral con el candidato Wayar se debió a la clara apuesta del primero por los nuevos medios digitales y a la correlativa ignorancia (o desprecio) del segundo respecto de estos mismos medios.
Los pasos del gobierno
A pesar de su mayor afinidad generacional con las Nuevas Tecnologías, las políticas del gobernador Urtubey en esta materia no parecen especialmente acertadas.
Dos decisiones recientes de su gobierno indican que, o bien la inspiración del gobernador en esta materia atraviesa por sus horas más bajas, o bien que no está descodificando adecuadamente la realidad que le rodea.
Una de ellas, es la de confiar la política estratégica del gobierno en materia de Nuevas Tecnologías a un técnico (con el respeto que me merecen las profesiones técnicas) cuando en el mundo avanzado las mismas políticas están en manos de sociólogos, semiólogos, politólogos y expertos en comunicación.
La otra, es su previsible intención de hacer pivotar la política de prensa y difusión de su gobierno en torno a la desgrabación de las opiniones de las FM, algo que sorprende por lo degradante y anacrónico de la propuesta.
El gobernador está, pues, frente a un dilema: O se empeña en seguir una política diametralmente opuesta a la que le aportó aquel plus de votos necesarios para vencer a su contrincante, arriesgándose a perderlos, o, simplemente, cambia de consejeros en esta materia. |