La famosa frase de Ortega y Gasset “yo soy yo y mi circunstancia” aparece por primera vez en su obra “Meditaciones del Quijote” escrita en 1914. La “circunstancia” es el entorno, lo que nos rodea y desde ese enclave exterior, nos construye y moldea de forma que para Ortega se convierte en parte intrínseca de nuestro propio “yo”. Para el filósofo “ser” es algo dinámico: ni soy siempre el mismo ni mi circunstancia es idéntica sino que todo - yo y mi circunstancia - están en perpetuo cambio.
Esta semana la Presidente Fernández, el Ministro de Justicia y Derechos Humanos y también el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández salieron públicamente a descalificar al ex fiscal Strassera. Cristina Fernández por, supuestamente, denegar un habeas corpus a un ex Gobernador de Santa Cruz, Julio Alak por haber sido Strassera funcionario público en época de la dictadura y Aníbal Fernández por ser el ex fiscal un “impresentable” que juzgó a las juntas militares porque “las circunstancias lo pusieron en aquel lugar”. Fernández a través de Radio Mitre parafraseaba a Ortega y su “yo soy yo y mi circunstancia”.
Todos, qué duda cabe, somos “yo y nuestra circunstancia”. Aníbal Fernández debió serlo cuando como intendente se vio envuelto en un desagradable incidente con la Justicia allá en su Quilmes natal o cuando ocupó diferentes cargos durante la gobernación y posterior presidencia de Eduardo Duhalde y previamente durante la gobernación de Ruckauf.
Julio Alak también sería él mismo y su circunstancia tanto en la intendencia de La Plata como acompañando a gobiernos y hombres tan distintos como Menem, Duhalde o Kirchner. Ahora, acompañado a la Presidente Fernández, seguirá siendo él mismo y su circunstancia.
Néstor Kirchner y su esposa Cristina Fernández habrán sido también ellos y su circunstancia; lo habrán sido en La Plata, en Rio Gallegos o Santa Cruz y lo son ahora en Buenos Aires. Fotos, artículos de prensa, libros con biografías no autorizadas e incluso relatos de testigos de la época, dan larga cuenta de cómo eran sus familias, qué estudiaron de jóvenes o cómo al instalarse en Santa Cruz, pocos meses después del 24 de marzo de 1976, abrieron su propio estudio jurídico que se especializó en un rubro particularmente duro: cobranzas y recupero. En dichas crónicas aparecen bancos y financieras de aquellas fechas y se llega a mencionar al ex ministro de economía Martínez de la Hoz y la circular 1050. Se dice, por ejemplo, que de entonces datan 21 inmuebles que compraron a precios de ganga.
Todos podríamos empeñarnos en hacer listas para tratar de demostrar que los demás fueron “ellos mismos y su circunstancia” y solo unos pocos elegidos fueron - a pesar de las circunstancias – lo que ahora dicen que fueron. Podríamos también establecer qué “yo” y qué “circunstancia” debe ser tenida en cuenta y cuál por el contrario, pasada por alto.
No sólo los individuos somos “yo y nuestra circunstancia”; también lo son las sociedades y por ende las naciones que conforman. Por desgracia no es lo mismo nacer, crecer y vivir en el hemisferio norte que en el sur, o en dictadura que en democracia. En el hemisferio sur, con pasados de dictadura y condiciones socio-económicas parejas, existen sin embargo algunas sociedades que han devenido en un “yo” más armonioso que otras. En ellas prima más el “fuimos, somos y seremos nosotros y nuestra circunstancia” pero – gracias o a pesar de ella – hemos tomado la determinación de caminar unidos. Me viene por ejemplo a la memoria, la reciente celebración del Bicentenario de Chile y esa foto que apareció en los diarios dónde se podía ver al actual presidente junto a los ex presidentes, agitando todos sus banderitas azules rojas y blancas.
En nosotros - tanto individual como socialmente – el presente concentra y resume el pasado y las circunstancias contribuyeron a hacernos lo que ahora somos. Arribaremos al futuro, mal que nos pese, siendo lo que las presentes circunstancias vuelvan a hacer de nosotros. Todo continúa siendo dinámico: lo somos nosotros y lo es nuestra circunstancia.
Es justo ahora, aunque algunos parece que no se dan cuenta, cuando se vislumbra de forma más nítida que el mundo, tras la brutal crisis económica internacional sufrida, está cambiando a marchas forzadas. Es justo ahora cuando tras sin duda excesivo tiempo, Estados Unidos y Europa van a perder peso específico y tomarán el testigo del protagonismo de la historia Asia en el este y en el oeste algunos países de Sudamérica. Sería una desgracia, - la enésima oportunidad perdida - si Argentina con casi todo a su favor económicamente, desperdicia nuevamente esta su actual “circunstancia”.
Fuimos, somos y siempre seremos “yo y mi circunstancia”. Asumamos lo que cada uno acarrea a la espalda y dejemos de juzgar lo que otros portan, como si sólo nuestra propia carga fuera inmaculada e impoluta. Y no me refiero a lo que deba hacer la justicia sino a lo que a algunos, como individuos que forman parte muy destacada de una sociedad, ni legalmente les corresponde por no ser tribunales de justicia, ni pueden atribuirse ética o moralmente por no ser, precisamente ellos, la encarnación de la perfección eterna y absoluta."







