Crítica política
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Un Gobernador que habla como cochero

El Gobernador de Salta recurre al lenguaje del hampa para calificar a sus actuales enemigos políticos, sin acordarse ni por un momento que él apoyó sin reservas al gobierno Kirchner y sin reparar en que le debe a los ciudadanos el empleo de un lenguaje decente y de calidad.
Enrique Santos Discepolo
Enrique Santos Discepolo

Cuenta la leyenda que un cierto día, en una esquina del Mercado del Plata, un hombre que portaba un gran cuchillo en la cintura se acercó a Enrique Santos Discepolo y lo increpó diciéndole: «¿Quién le contó a usted lo que me pasó con la sinvergüenza de mi mujer y además quién le dijo que podía contárselo a toda la ciudad?».


El desconocido, que era carnicero, creyó que su triste historia real de engaño y defraudación había sido la base inspiradora del tango Chorra, escrito por el genial autor argentino en 1929 y que narra las peripecias de un buen hombre, a quien una mala mujer despoja de sus bienes; entre ellos, «la ganchera y el mostrador», que formaban parte del ajuar de su modesta carnicería.

Evidentemente, Discepolo se imaginó la historia y no la sacó de la vida real. Pero su tango tuvo un suceso enorme, en parte debido a su atrevido lenguaje, caracterizado por el empleo, una vez más, del lunfardo al que el artista utilizó con maestría para transmitir unas imágenes inolvidables.

Y en parte también porque la pieza sufrió, como casi ninguna otra pieza musical nacional, la severidad de la censura.

Cuenta Wikipedia que el Ministerio de Marina del que dependía en aquel momento el control de las radios argentinas, prohibió, por una resolución de 1929, la difusión de tres de los tangos más conocidos de Enrique Santos Discepolo: «Esta noche me emborracho», «Chorra» y «Qué vachaché».

Añade la enciclopedia global que a partir de 1943 y en el marco de una campaña del gobierno militar de entonces para suprimir el lunfardo, como así también cualquier referencia a la embriaguez o expresiones que en forma arbitraria eran consideradas inmorales o negativas para el idioma o para el país, se obligó a los creadores a reformar algunas letras para permitir su difusión radiofónica. Así fue que el tango de Discepolo cuando dice “Chorra, vos tu vieja y tu papá” debió trocarse por “ladrona, tu padre y tu mamá”. Es decir, el desengaño y las lágrimas, pero con una delicada educación.

Contrariamente a lo que se puede suponer, este tipo de restricciones continuaron en el gobierno de Perón, aunque algún tiempo después de asumir fueron dejadas sin efecto.

88 años después

El tango de Discepolo suena hoy como una caricia a los oídos, pero quien ha rescatado aquel lenguaje, en su versión más barriobajera, ha sido el Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, quien ha empleado la palabra «chorros» para referirse a los kirchneristas cuya detención y procesamiento han sido ordenados recientemente por el juez Claudio Bonadio.

Preguntado si en esta clasificación de alta exquisitez jurídica Urtubey incluía a la expresidenta Cristina Kirchner, el Gobernador respondió lo siguiente: «Claramente. Si la Justicia avanza en ese sentido, cómo vamos a hablar de que uno está perseguido políticamente porque no puede explicar su patrimonio o porque se enriqueció… Es muy difícil plantear eso como persecución política»".

Aunque resulta complicado que Urtubey explique cómo puede calificar a una persona de «chorra» cuando su procesamiento se debe a un delito (como el de traición a la patria) que no involucra un desplazamiento patrimonial ni un enriquecimiento indebido, lo cierto es que el Gobernador ha aprovechado que le dejaron una pelota picando en el área para clavársela en un ángulo al kirchnerismo, aunque para ello haya debido recurrir al empleo del lenguaje del hampa.

Ya en ocasiones anteriores el mismo Gobernador había hecho gala de una boca de cochero, pero en este asunto ha ido un poco más lejos, ya que el calificativo no solo es calumnioso sino que probablemente también sea constitutivo de un delito de injurias.

Y aunque es sabido que el guerrero que murió lleno de honor, ni murió ni fue guerrero «como me engrupiste vos», lo cierto es que muchos kirchneristas activos en las redes sociales se han referido a Urtubey en términos también sutilmente discepolianos, diciendo que su futuro está muy emparentado con el del imaginario «guerrero» del tango, que como todo el mundo sabe, «está en cana prontuariado como agente de la camorra, profesor de cachiporra, malandrín y estafador».

Urtubey y Cristina Kirchner
Urtubey y Cristina Kirchner


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