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- Desde el 1 de febrero de 1997 sirviendo a los salteños

La Argentina posible

La pobreza y el hambre en la Argentina no son problemas ineluctables. La Unidad Popular propone una redistribución eficaz de la riqueza que produce el país para terminar con el atraso y la marginalidad.
Vivienda en General Mosconi, Salta
Vivienda en General Mosconi, Salta
La Argentina es un país muy singular. Desde medianos de la década del noventa, se produjo una verdadera revolución en el sector agropecuario y se transformó en una potencia agro-alimentaria mundial.

Es decir, nuestra capacidad de producir alimentos actualmente se cuenta por millones de personas. Concretamente, podemos producir alimentos para cuatrocientos millones de personas.

Sin embargo, en ese mismo período, desde los noventa para acá, el hambre en la Argentina se duplicó. Entonces, como podríamos desde el Estado generar las condiciones para terminar con el hambre en la Argentina.

Con apenas el 6% de la riqueza que nuestro país genera todos los años y si decidiéramos direccionar ese 6% hacia la población que hoy se encuentra en situación de pobreza, no habría más pobres en la Argentina.

Todos tendrían ingresos suficientes para no ser pobres. Si se hace el mismo cálculo para el hambre y la indigencia, con el 1% de los recursos que genera la Argentina todos los años, direccionado a la población que está por debajo de la línea de indigencia o sea la población que pasa hambre, no habría más hambre en la Argentina.

Hoy podemos decir que la Argentina es el reino de la desigualdad. Una propuesta muy concreta permite vislumbrar como se puede solucionar esto.

En nuestro país existen 114.000 personas que poseen bienes inmuebles y recursos depositados en bancos, acá y en el exterior, que tienen un valor patrimonial, en promedio, de 1.000.000 de dólares. De esas 114.000 personas, hay once que tienen un patrimonio superior a mil millones de dólares y también otras 1040 personas que tienen un patrimonio superior a treinta millones de dólares.

Si a estos 114.000 argentinos se les cobrara el impuesto a los bienes personales (que existe en nuestro país) y le cobraramos apenas el 0,75%, recaudaríamos 12.750 millones de dólares, el equivalente a 199 mil millones de pesos. Con eso podríamos garantizarle a cada persona en situación de pobreza, 15.000 pesos al año o sea 1.250 pesos por mes o podríamos garantizarle, a cada hogar, 5.000 pesos por mes.

No habría nadie por debajo de la línea de indigencia y por lo tanto podríamos terminar con el hambre. Es un tema prioritario para discutir en todos los ámbitos, fundamentalmente en el parlamento nacional, donde más allá de las banderías y pertenencia partidarias, debemos alcanzar un acuerdo para que ningún argentino pase hambre. Si no se resuelve el problema es porque la Argentina sigue siendo el reino de la desigualdad.

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